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July 2008

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Homenaje a Mario Benedetti en la Embajada de Uruguay, Washington, DC.

El jueves, 17 de julio, se llevó a cabo un recital de poesía en homenaje a la vida y obra del poeta Mario Benedetti en  la sede de la Embajada de Uruguay en Washington, DC.  El artista uruguayo Luis Scotti, cuya exposición de serigrafías se realiza en la embajada, convocó a varios escritores de habla hispana al recital. 

Entre los participantes estuvieron Rei Berroa, poeta dominicano y profesor de la Universidad de George Mason; la poeta salvadoreña Mayamérica Cortez; Consuelo Hernández, poeta colombiana y profesora de American University; el poeta salvadoreño Vladimir Monge; y Carlos Parada, su servidor.   Néstor A. Rosa, Consejero para asuntos culturales de la Embajada de Uruguay, nos sorprendió tocando el piano y cantando tangos y boleros en la celebración después del recital. 

He aquí algunas diapositivas del evento (pulsar las imágenes para verlas en mayor detalle y leer los pie de foto):


 
©Carlos Parada

Guárdame las vacas

Con todo respeto para los músicos profesionales, la guitarra clásica es mi hobby... Y para mi es súper difícil. La pieza en este video es de Luis de Narváez, un compositor español del Renacimiento, se llama "Guárdame las vacas". Tiene que ser tocada con mayor rapídez de lo que yo la toco aquí pero todavía no alcanzo ese nivel de agilidad. Estoy trabajando hacia esa meta.  Me grabé porque quiero medir mi progreso y estudiar mi técnica para evitar los errores que obviamente he cometido. Después de llegar al tempo requerido y trabajar en las partes que más dificultad me causan, la grabaré de nuevo. La idea es tener una base de comparación. "Guárdame las vacas" es parte del repertorio básico de todo guitarrista clásico. YouTube tiene bastantes interpretaciones de esta canción tocada por músicos profesionales. Me dan celos.  Al verme y compararme con los profesionales noto que he tocado la pieza de una forma demasiado técnica, como que si hubiera estado siguiendo el metrónomo.  Los profesionales, en cambio, le ponen más "feeling" y toman libertades con el ritmo. Obviamente no estoy conforme.  Me queda mucho que ensayar. 

Grabé la canción usando mi guitarra de trabajo, la Córdoba modelo 50R del año 2001, hecha en España. La pieza hubiera sonado mejor si hubiera utilizado a mi niña mimada, la M. Horabe, modelo 35, hecha en Alemania. Esa solo la saco en ocasiones especiales. Es demasiado buena. Dicen que un buen guitarrista puede tocar bien en cualquier guitarra. La verdad es que jamás he visto a un guitarrista profesional tocando una guitarra de baja calidad.  Hace un par de años hablé con un guitarrista clásico español. ¡Su guitarra valía $12,000 dólares!   Fue una orden especial que le hizo a un luthier de su país. La verdad es que una guitarra de calidad no sólo suena mejor sino que es más facil tocarla, especialmente cuando uno aborda piezas difíciles.


El walkie-talkie (una pesadilla)

I.

Saqué una moneda y la puse en el espacio de su pequeña palma, niña de seis años. Juguetona se fue y volvió blandiendo su sonrisa de horizonte.  De la máquina en la tienda había extraído un huevecillo verde y transparente.  Plástico y chicle a cambio de la ficha.   Se metió el chicle en la boca al instante. Un sendero rojo de babita descendió por el pliegue izquierdo de sus labios.  "Cerrá los ojos", exclamó.  "El premio es para vos."  Entre mis dedos colocó un diminuto walkie-talkie de juguete con una antena de esas que se meten y se sacan.  Me lo acerqué a la boca y exclamé: "Pájaro azul a Unicornio, Pájaro azul a Unicornio.  ¿Me escucha?  Cambio".  "Aquí el Unicornio", balbuceó con el piquito remojado.  Se dispuso a soplar enormes globos con el chicle y la vi flotar hacia las nubes.  A la hora del crepúsculo, el cielo se cubrió de rojo.  Un aroma a chicle de cerezas se esparció por la ciudad.

II.

Vamos seis en microbús rumbo a San Juan de Los Bajíos.  El gran poeta checo no asistirá.  Hoy el Profesor viste una playera con la imagen del Ché y boina negra rematada con la estrella roja.  Tendrá que darle explicaciones a los 500 estudiantes que esperan impacientes en el Instituto.  Está de mal humor y se dispone a platicar conmigo para matar el tiempo.  La conversasión se vuelca al once de septiembre.  "Fue obra de Israel", sostiene.  "No lo creo", le respondo.  "Así fue", exclamó.  "Escucháme", le replico, "para mi lo importante es distinguir entre las teorías conspirativas y lo que es historia ".  "Hay hechos, hay datos.  Está documentado", machacó.  Se alzó la voz de un poeta, razonable: "Es que el compañero tiene un pensamiento diferente".  "Sí," dijo el Profesor, "su forma de pensar es MUY diferente".  "El mismo Osama Bin Laden confirmó que fue obra de Al Qaeda", insistí.  Tomando partido, intervino otro poeta:  "Ciento sesenta judíos trabajaban en las torres gemelas.  El día del ataque no se presentaron a sus oficinas".  "Así es", declaró de nuevo el Profesor.  Ofendido me clavó los ojos y me reprochó:  "Me parece que este compañero debe ser agente del Pentágono.  Por algo vive en Washington". 

Por un eterno segundo pensé en la embestida del docente.  Me urgía una respuesta.

Saqué el walkie-talkie del bolsillo, me lo llevé a la boca y dijé en voz alta:  "Pájaro azul a Unicornio.  Pentágono, ¿me escucha?  Cambio."   Y le pasé el trinquete al Profesor.

Los poetas se partieron de la risa y contagiaron al docente.

III.

"El poeta checo es de avanzada edad.  Se le hizo difícil realizar el viaje", explicó el Profesor.  Por las paredes del salón rebotan ecos de desilusión.   "Este evento está dedicado a la memoria de Roque Dalton.  Es un homenaje a  la poesía y una expresión de desafío a sus asesinos que deambulan libres por el mundo sin haber recibido el castigo que merecen.  No podemos celebrar su obra sin antes recordar su muerte, un capítulo amargo en nuestra historia..."

IV.

Un golpe de tristeza me abate.  Las nubes gordas en el cielo de San Juan de Los Bajíos se ennegrecen.  Roque Dalton, el poeta asesinado por sus compañeros revolucionarios...  Mi poeta.  Lo acusaron de ser agente de la CIA, la misma acusasión que una hora antes el Profesor me hiciera en la carretera.   Pobrecito poeta que era yo...

A la hora del crepúsculo, a orillas de la lava del Playón, la brisa trajo una fragancia que me hizo levantar el rostro.  Después del aguacero, una nube roja flotaba sola en la distancia por las faldas del volcán .  Saqué el walkie-talkie de juguete y, con un nudo en la garganta, exclamé: "Pájaro azul a Unicornio, Pájaro azul a Unicornio.  Perdónalos, primor, porque no saben lo que hacen.  Cambio".  

©Carlos Parada

Karla Coreas presenta su poemario Tarde en Manhattan en Washington, DC

I.

Karla Es fácil encajonar a una poeta en la categoría de lo erótico debido a la temática de algunos de sus poemas.  Esto lo he visto una y otra vez y obviamente es una apreciación inexacta.  La poeta es poeta independientemente del tema que decida abordar en sus escritos.  En otras palabras, si un poema es erótico, debe de llamar la atención no sólamente por su contenido sino porque es sobre todo un buen poema, porque sobre todo es arte.  Lo mismo es cierto si un poema lidia con materia política, histórica, racial, de género, etc.  Y sí, la salvadoreña Karla Coreas es una poeta hecha y derecha cuya poesía va más allá del erotismo.  Esto se pone de manifiesto en el poemario Tarde en Manhattan, su primera colección de versos publicada por Urpi Editores, con una presentación del poeta cubano Manuel Pérez-Boitel.  

Tarde en Manhattan se enmarca en la complejidad del amor, ese gran tema de la literatura universal.   Para Karla Coreas el amor es Eros, pero también es angustia, ausencia, soledad.  En "Fotografía con ausencia", por ejemplo, escuchamos esta voz contradictoriamente esperanzada y a la vez acongojada: 

cuando termine la ausencia [...]
cuando las flores no marchiten en mi sala
cuando los pájaros bailen risueños
y en la alfombra queden manchas de amor
te dejaré de soñar
como una lágrima.

Más allá de la angustia y la congoja, Karla teje una relación íntima entre Eros y Tánatos en el poema "En las noches de marzo":

a media noche
donde la tristeza muestra su asfixia
y el poema oculta su jadeo
recuerdo el garfio de tus ojos
y la orfandad de sus mentiras
el sabor de las cartas
mezclada con el abrazo de promesas
en esas noches de marzo
te llamo en silencio
con la dulzura de un sarcófago
y la amabilidad de una muerta.

Tarde en Manhattan evidencia una versión desnuda del amor sin encubrir sus manchas y defectos.  ¿Qué más puede ser el amor puro?  Esta característica es clara en "Anotaciones de un viaje" en donde vemos el choque entre el amor idealizado y una realidad desilusionadora:

En las calles desoladas de ese pueblito blanco
encontramos la tranquilidad que buscábamos.
Allí caminamos tomados de las manos,
junto al resplandor palpitante del fuego.
Nuestros corazones jubilosos
empuñados ante el ritmo
merodeaban la cornisa del placer.

Semanas después de ese viaje
revelé los recuerdos.
Kodak no te captó en esas imágenes.
Estoy sola y sonriente,
(conversando con el aire que conoce mi destino)
aparentemente
entre el negro y el blanco.

El primer poema de Tarde en Manhattan se titula "Para Alicia" y es importante subrayarlo:

En el jardín de violetas está sentada,
Terciopelo entre ramas.
Un viento suave la acaricia.

Silencio.

El rocío la humedece,
Ella juega con violetas –
Pobre Alicia en el paraíso de la ilusión.
Debería conocer el país de las picardías.

Si bien "Para Alicia" apunta hacia una línea erótica, la gran mayoría de los trabajos que le siguen, más bien se van desarrollando en un crescendo que alcanza su punto culminante en "Mujer que se despide", el poema que cierra Tarde en Manhattan. En ese poema, vuelven el blanco y el negro con una fuerza devastadora de esperanza y ausencia, de amor y muerte, de Eros y Tánatos:

La mujer vestida de blanco me llama.
Camino hacia ella.
Alguien me toca la espalda, me frena.
Oscilo entre el aquí, entre el allá,
entre el ayer y el mañana.
Aún reconozco mi sonrisa y mi lamento.
Aún sigo viva.
Me acerco a la orilla del río
busco verme en el agua de la mañana.
También veo la mujer despedirse
con un vestido negro de tanta espera.

Así termina Tarde en Manhattan, con la ilusión de una mujer vestida de blanco en el día de su boda o la de una mujer vestida de negro para quien las horas han pasado y ya es demasiado tarde para el amor.


II.

Conocí a Karla Coreas el viernes, 11 de mayo del 2007, en el IV Encuentro Internacional de Poetas "El turno del ofendido" en El Salvador.  Nos topamos en el aeropuerto e intercambiamos unas breves palabras; éramos bastantes personas las que estábamos llegando al encuentro y no hubo oportunidad de charlar detenidamente entre tanta conmoción. Al siguiente día, Karla asistió a la presentación del Colectivo ParaEsoLaPalabra, del cual yo formaba parte, en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas".  No nos volvimos a ver hasta la semana entrante, el viernes 18 de mayo, fecha en la que había sido programado un recital de poesía en la Iglesia Inmaculada Concepción de Cuscatancingo en el que participaríamos, entre otros, Karla Coreas, Heber Sorto de Honduras, y su servidor.  El recital fue interesante porque había que adecuar la selección de lecturas a las condiciones.  Es decir, no solo se llevaría a cabo en una iglesia católica sino que la audiencia sería un grupo de adolescentes de secundaria.   Karla escogió varios poemas de amor que entusiasmaron a los jóvencitos.  A esa edad, el amor es una obseción. 

Después de esa experiencia, quedamos en vernos en Nueva York e intercambiamos algunos correos electrónicos y llamadas.  Pero no nos logramos coordinar.  Por eso, cuando la artista ecuatoriana Katya Romero convocó al recital de Karla en Washington, D.C. para celebrar la publicación de Tarde en Manhattan,  me emocioné y me aseguré de asistir a como diera lugar.

III.

Imágenes del recital de Karla Coreas en Washington, D.C. en el que presentó su libro Tarde en Manhattan.  El evento se llevó a cabo en la Wesley United Methodist Church el 10 de junio de 2008.  Fue convocado por la artista ecuatoriana Katya Romero y patrocinado por el Latin American Cultural Space (LACS), la Organización Cultural MILPA, Urpi Editores, y el Centro Manuel Zapata Olivella de la  Wesley United Methodist Church.



- Karla Coreas en Washington, DC lee poemas de su libro Tarde en Manhattan.  La acompaña Humberto Garcés del Centro Manuel Zapata Olivella


- René Rodríguez, Agregado Cultural Honorario de la Embajada de El Salvador y director del Latin American Cultural Space (LACS), expresando el patrocinio de su organización al recital.


- Mario Cáder, miembro fundador del LACS, comparte unas palabras sobre el trabajo de esa organización.


- Walter Ventosilla presenta Tarde en Manhattan.  La poesía de Karla "no necesita juegos literarios", expresó Ventosilla.  Añadió que es una poesía "sensible y coloquial que recrea sus valores".


- Un atento público asiste al recital de Karla Coreas.


- La artista Katya Romero y el poeta argentino Luis Alberto Ambroggio.


- Karla Coreas y Walter Ventosilla.


- La cantautora dominicana Angie del Riego interpretó canciones y boleros, entre ellos "Tierra dominicana", "Sabor a mí", "La danza de las mariposas", "Corazón espinado", "Piel canela", y "Summer Time".  Angie acaba de grabar canciones en Nueva York para la banda sonora de un documental sobre las hermanas Mirabal que lucharon contra la dictadura de Trujillo en la República Dominicana.

Karla tuvo la gentileza de invitar al público a un micrófono abierto en el que participaron, entre otros, las jóvenes María Alejandra (Colombia) y Griselle (Argentina), y los poetas Vladimir Monge (El Salvador), Ada Vilagelieu (España), y Luis Alberto Ambroggio (Argentina).  No resistí la tentación y también subí al escenario a rapear.  El artista Ricardo Peñuela cantó una canción colombiana a capella y el artista venezolano David Camero declamó una canción de Lorca.

He aquí un slide show del evento:

 

©Carlos Parada, texto y fotos

Celebrando el legado del cantautor chileno Víctor Jara

Cada año, en la epoca cercana al solisticio de verano, organizo con un grupo de amigos una peña de poesía y música en inglés conmemorando la vida y obra del cantautor chileno Víctor Jara.  El 17 de junio de este año, llevamos a cabo la cuarta peña en un bello lugar a orillas de un lago situado en las honduras de la sierra de las Berkshires en el estado de Massachusetts.  Hacemos lo posible porque la poesía y música que se presente en el evento sea original aunque se permite y se fomenta el que se compartan trabajos de otros autores y músicos.  La peña tiene algo de solemne pero tratamos de evitar que la solemnidad llegue a niveles que impidan cierta espontaneidad.  El evento se lleva a cabo en el contexto del retiro que describo en este post. Pat Littell y yo fuimos los maestros de ceremonia.

He aquí algunas imágenes del programa:


El guitarrista y cantante Perry King abrió la peña con una versión de "Trabajando", el conocido tema de Victor Jara.  Perry también cantó "Martin Blues" que él escribió y que tengo entendido acaba de grabar.  "Martin Blues" celebra la lucha por los derechos civiles que condujo Martin Luther King.

Pat Littell lo siguió con un poema titulado "Kutisunchis" declamado en quechua y en inglés.  Infelizmente, se me durmió el pájaro y no le tomé fotos.  Discúlpame Pat.  Si alguien tiene una foto de Pat en el programa, les ruego me la envíen.


 

Aquí están Elaine Fuller y Lynne Beltrán -- The Joys of Retirement -- tocando un lindo tema en dulcémele y flauta dulce.


Ruth tomó el micrófono para leer dos poemas de Margaret Atwood sobre el drama de ser mujer en un mundo de hombres. (El chavo que está sentado de camisa negra es Pat Littell)


 

Suzanne Sangree, Laura Worby y Cricket Parmalee prepararon un número de danza con las chiquillas.


Los Bear Rock Singers interpretan el tema "Victor Jara" de Adrian Mitchell con música de Arlo Guthrie.


Suzanne Sangree leyendo su poema "The Kiss of Death"  un fuerte y conmovedor relato poético sobre la muerte de una amiga y vecina.


Willy y Paul interpretan una canción de amor titulada "Love Duet".


Jack Hammond leyó un extracto de una obra de Ariel Dorfman y el poema "When the Lights Went Out".

Bobby (con su nietecito), Lynne y Paul cantan la "Serenata para la tierra de uno" de la escritora y poeta argentina María Elena Walsh.



Claudia Schmitz, Ian McGullam, Sam Baltimore y Anna Nowogrodzki cantan a capella el tema "The First Amendment", compuesta por Neely Bruce.  La obra armoniza el texto de la primera enmienda a la constitución de Estados Unidos que afirma el derecho a la libre expresión.


Y aquí, su servidor, leyendo tres de mis poemas de la serie "Dreams for the One I Left Behind".


Cricket Parmalee cantando "Gentlemen of Distinction In the Army", una parodia musical de Malvina Reynolds enfocada en la idea de que los ricos y los "caballeros distinguidos", y no los jóvenes, deberían de ser los que van a la guerra.


Hugh Byrne lee varios haikus de su propia autoría y poemas del poeta alemán Rainer María Rilke.


Patty Parmalee (derecha), de manera espontánea, se lanzó a cantar "It Could Have Been Me" de Holly Near.  La canción contiene varios versos sobre Víctor Jara.


Perry King cerró el programa con "We Shall Overcome".


Y, finalmente, aquí está Willy pintando las pancartas que nos sirvieron para decorar el escenario.

©Carlos Parada, texto y fotos

La salamandra en el sendero

Redeft A mediados de junio estuve en el Sendero de Appalachia -- un tramo cerca de Eagle's Perch en la sierra de las Berkshires, Massachusetts) -- y me encontré con esta criaturita que no se me fugó.  Estaba tan tranquila que me dejó tocarla y levantarla para poder verla más de cerca.

Acabo de leer un libro de Edmundo Paz Soldán titulado La materia del deseo en el que la imagen de la salamandra cobra mucho significado.  Hace poco escribí un ensayo sobre ese libro y sobre la simbología de la salamandra.  En ese ejercicio aprendí que las salamandras representan el fuego, es decir un elemento que purifica pero que a la vez consume. 

El personaje que me encontré no me quemó las manos, ni me consumió.  Tampoco me purificó en el sentido propio de la palabra, pero algo me enseño con respecto al valor de la naturaleza.  La mayor parte de animales silvestres no permiten que los humanos se les acerquen, ni mucho menos que los toquen.  Los mismos humanos tendemos a desconfiar de las personas apacibles.  Pensamos que nos están tendiendo una trampa.  Estas salamandras, o tritones como se les llama en algunas partes, son distintas.  No parecen alarmarse ni ponerse en pie de guerra.  Quizá se asusten un poco, pero casi no se les nota.

Aquí está el video que la salamandra me dejó tomarle.

©Carlos Parada, texto y fotos

Un retiro en el bosque

Lakeplantainsmall En las profundidades de la sierra de las Berkshires, en lo que vendría siendo la esquina suroeste del estado de Massachusetts, un grupo de profesionales y sus familias ha venido realizando un retiro de diez días todos los veranos desde 1970. Este grupo de ex-hippies, conocido con el nombre de la Sociedad de iglesias, muy a pesar de que el retiro no es un acontecimiento religioso, se congrega con el objetivo de dar inicio a las vacaciones de verano en un ambiente de pensamiento más o menos afín. Casi todos los que participan en el retiro comparten una vida marcada por el compromiso y el cambio social. Perdura el idealismo de los años sesenta mezclado con una buena dosis de realismo basado en los tropezones y altibajos de las experiencias vitales de los últimos cuarenta años.

El centro de actividades es una gran cabaña de montaña de dos plantas, la primera con dos salones amplios, el más grande de los cuales sirve de comedor y tiene una enorme cocina diseñada para la preparación de comida para grupos cuantiosos. En el salón más pequeño hay muebles cómodos y una chimenea elaborada en piedra; para mí este es uno de los lugares más acogedores de la cabaña y en el que paso horas leyendo o tocando guitarra. En el segundo piso se encuentran las recámaras con sus amplias ventanas que garantizan la entrada irrefrenada de la luz y la ventilación. No hay plagas de zancudos en estas latitudes y en esta temporada el frío del invierno ha dado paso a la calidez del verano por lo que las ventanas, generalmente, permanecen abiertas de par en par. Cada recámara alberga cómodamente a cuatro personas.

La cabaña está ubicada a orillas de un hermoso lago rodeado de montañas con tupidos bosques de pinos, cipreses, arces, robles, y cantidad de arbustos, entre los cuales se destacan los laureles de montaña que florecen justo en la temporada en que nos reunimos.  El lago y las montañas se aprecian en todo su esplendor desde el amplio solario de la cabaña.  Es por la belleza del ambiente natural, y por el hecho de que todos no cabríamos en la cabaña, que muchos preferimos dormir en tiendas de campaña en el bosque -- un lugar que algunos elevamos a niveles aproximándose a lo místico.

Lakeplaintain3small Pero ¿qué hacemos? ¿Qué puede hacer un grupo de setenta y pico personas entre los cuales hay nenes, niñas y niños de todas las edades, jóvenes, hombres y mujeres maduros y varios miembros en la gloria de la tercera vida. Parecería que de todo un poco. Primeramente, nos organizamos en cinco grupos para cumplir con las tareas básicas de cocinar, hacer la limpieza, y encargarnos del cuidado de los párvulos. Existe un "Comité central" que se encarga de definir quiénes estarán en qué grupo. No sé cómo le hacen, pero generalmente, todos los participantes del retiro parecen quedar muy bien ubicados. Lo mejor de todo es que el "Comité central" le atina al asunto de tal forma que nadie quede sobrecargado de responsabilidades.

Fuera de estas tareas básicas, sobra el tiempo para las actividades divertidas como el senderismo, la natación lacustre, la navegación en pequeños botes de vela, y los juegos de ajedrez, Scrabble o calabozos y dragones. Hay quienes se organizan para dar talleres sobre temas de actualidad como las elecciones, la inmigración, la guerra, la blogósfera, nuevas formas de desempeñar el activismo, etc. También hay talleres de malabarismo, dibujo, artes culinarias, meditación, música, y hasta de elaboración de edredones.  Los juegos de fútbol y volibol son bastante populares.

Los dos eventos que a mí más me inspiran son la hora de poesía y música dedicada al cantautor chileno Víctor Jara y la velada de cierre del retiro dedicada más que todo a la comedia. La noche de Víctor Jara se celebra con un aire de solemnidad pero no al punto de ser grave. La idea es compartir poesía y música como forma de celebrar la vida del cantautor chileno y fomentar nuestra propia creatividad. En este sentido, animamos a los participantes a que compartan poesía y música de su propia creación. Sin embargo, el espacio también está abierto para aquellos que prefieran leer la poesía y tocar la música de otros autores.

Lakeplaintain2small La velada de cierre, por su parte, es una forma de celebrar la irreverencia y el iconoclasmo. El evento se inicia con un desfile carnavalezco en el que se espera que cada quién se transformará en algo parecido a una caricatura: unos se convertirán en payasos, magos, karatecas o personajes de la ficción científica o de la política. Comunmente, los hombres se vestirán de mujeres y viceversa, y otros, pues no sé... algunos de los trajes lindan en conceptos excéntricos o más bien bizarros. Los trajes de los niños y jóvenes, por lo general, tienden a ser los más creativos. La mejor participación en la noche de comedia recibe el codiciado premio "Karl Marx" que no es más que una estatuilla de bronze en la imagen de Robert E. Lee. Se los advertí ¿no? Aquí se trata de hacer reinar la irreverencia y el iconoclasmo. Los activistas se merecen la oportunidad de no tomarse las cosas tan en serio. Y quien no lo crea, pues allá ellos.

 El retiro terminó la semana pasada. Este ha sido mi noveno. No me pesa que haya concluído porque me renueva sobremanera, me aclara la mente y me inspira. Una experiencia de estas una vez al año es esencial, menos de eso sería fatal. El año pasado falté y sufrí como no tienen idea.

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©Carlos Parada, texto y fotos

Autorretrato: Yo en Artomatic 2008

Yoenartormatic2008 (Small) 

Foto:  © Carlos Parada

"Res DooDee", asiento de inodoro residencial con impresos de revistas en resina de polímero.  El asiento es obra de T'kes Guerrilla Art Foundation en la exposición de Artomatic, Washington, D.C., 7 de junio de 2008

Mauricio Funes en Washington, D.C.

Mauriciofunes El sábado, 31 de mayo, asistí a un evento dedicado a Mauricio Funes, el candidato a la presidencia salvadoreña por el partido Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).  El evento, organizado por la asociación "Amigos de Mauricio", se llevó a cabo en una de las zonas más exclusivas de Washington, D.C. en la residencia de uno de los empresarios salvadoreños más existosos de este área.  Aunque me habían anticipado que el evento sería de carácter social y privado, no tardé en darme cuenta de la nutrida presencia de la prensa dado que habían reporteros de El Washington Post, El Diario de Hoy, el Diario CoLatino, MetroLatinoUSA, y Washington Hispanic.

Ante un grupo de por lo menos unas cien personas, muchos de ellos empresarios, profesionales, activistas y algunos artistas y escritores, Mauricio Funes desarrolló un discurso cuyo objetivo principal fue expresar su apoyo al sector empresarial.  En efecto, el empresario Luis Reyes, quien forma parte del grupo "Amigos de Mauricio", abrió el evento y repetidas veces afirmó que "Mauricio Funes es amigo de los empresarios". 

Lo que me pareció más interesante sobre el discurso de Funes es que el modelo empresarial que lo inspira es el que ha definido el Presidente Luis Inacio Lula da Silva del Brasil.  Funes se ha reunido con Lula en Brasilia y, en su reciente visita a El Salvador, Lula también buscó a Funes para realizar otra reunión con el candidato presidencial.  Funes planteó que antes de la elección de Lula, en Brasil circuló el rumor de que la elección de un candidato de izquierda significaría la fuga de capitales del país y que se ahuyentaría la inversión extranjera.   Sin embargo, según las palabras de Funes, ocurrió todo lo contrario:  Lula no solo llegó a reducir la pobreza y a ganarse la confianza del sector empresarial, sino que atrajo la inversión extranjera y logró que la economía del Brasil alcanzara un crecimiento anual del 6%.

Luego de su discurso, Mauricio Funes dio comienzo a una breve ceremonia de inauguración del grupo "Amigos de Mauricio" en la que se extendió un listón rojo que él fue cortando en pedazos y que otorgó como recuerdo a cada uno de sus patrocinadores.  La ceremonia también celebró el lanzamiento del sitio web de la asociación "Amigos de Mauricio" que se encuentra en este enlace.

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Foto de Carlos Parada: Mauricio Funes (sentado y de corbata roja).  Sentada a la izquierda (de lentes) está su esposa brasileña Banda . 

© Carlos Parada

¿Seré pariente de Roberto Armijo?


AsmadeleviatanSmall Me apasiona coleccionar libros de El Salvador (o sobre El Salvador). No importa lo que sea. No es que tenga una gran colección pero lo que tengo lo he seleccionado bastante bien. A veces he pasado varios años buscando la edición de algún libro que es difícil encontrar, especialmente porque vivo fuera de El Salvador. Eso me pasó con El asma de leviatán del escritor salvadoreño Roberto Armijo (1937-1997). Lo encontré en una de las ventas de libros usados de Amazon. La copia me llegó hace un par de semanas y era uno de esos libros rechazados de las bibliotecas públicas de Estados Unidos ya sea porque están bastante desgastados o dañados o porque no han sido prestados mucho. Según las etiquetas y sellos, la copia que me llegó perteneció a la Biblioteca pública de Seattle y, fuera de unas manchas de agua en las primeras páginas y unas cuantas marcas externas de plumón, el libro está en buenas condiciones. Pronto lo leeré. El libro está en el catálogo de la UCA Editores y talvéz sea posible conseguir una copia nueva en la librería de esa institución, pero a estas alturas lo dudo ya que el libro fue publicado en 1990. La próxima vez que vaya a El Salvador lo buscaré. No me vendría mal tener una copia nueva de la primera edición.  Vale mencionar que Amazon tenía otras copias en mejores condiciones pero costaban el doble.  La mía es una buena ganga.

Conocí a Roberto Armijo ahí por 1982 en un viaje que él hizo a las Naciones Unidas en Nueva York cuando él era representante del FMLN-FDR en Francia. Tenía un gran afro y una energía desbordante. Recuerdo que me dijo que su apellido completo era Armijo Navarrete.  Ahora, al recordar esa experiencia, me ha entrado una gran curiosidad porque él nació en Chalatenango y mi abuela materna era de Las Vueltas, un pueblo chico en esa misma provincia de la zona norte del país. El apellido paterno de la abuela también era Navarrete.  Sin embargo, mi abuela salió de Las Vueltas ahí por 1927 y todos sus hijos nacieron en San Juan Opico, en el Departamento de La Libertad, y por lo que tengo entendido, la abuela jamás retornó a Las Vueltas. O sea que mi madre, nacida en 1934, nunca conoció a Roberto Armijo como para poder contar con alguna información que determine algún parentezco. En efecto, poco conocemos sobre la familia chalateca de la abuela. Desde hace años he querido comenzar un estudio genealógico de mi familia. Ya tengo bastante de la información. La descendencia de la abuela es un misterio y tengo una estrategia para comenzar a desenmarañarla. Quizá eso me remonte a Roberto Armijo. Por ahora, me conformo con disfrutar de su poesía y muy pronto leeré El asma de leviatán, la primera novela de él que tengo en mis manos.

© Carlos Parada