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El índice de desarrollo humano del PNUD

Blankmapworldsmall Todos los años, a partir de 1990, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publica un estudio que mide el índice de desarrollo humano (IDH) alcanzado por los distintos países del mundo. El índice se basa en tres factores: a) la expectativa de vida y la salud; b) el nivel educativo; y c) el estándar de vida a través del poder adquisitivo. A su vez, el índice es organizado en tres categorías: a) países con alto nivel de desarrollo; b) países con nivel de desarrollo medio; y países con nivel de desarrollo bajo.

Es de esperar que los países con el mayor índice de desarrollo humano serán los países europeos y que los de más bajo desarrollo serán los africanos. Y en efecto, de manera general, así es, aunque si uno observa con cuidado se descubrirán algunas excepciones y variantes interesantes. Por ejemplo, en el estudio de 2007-2008, el archipiélago de Seychelles en Africa oriental, se encuentra entre los setenta países con el índice de desarrollo humano más alto del mundo, casi al mismo nivel que el de Costa Rica. Por otra parte, los Estados Unidos, el país más poderoso del globo terráqueo a nivel económico y militar, no figura entre los diez países con el índice de desarrollo humano más alto. Está en el doceavo lugar. El país de más alto desarrollo a nivel mundial es Islandia, que no es una potencia mundial ni a nivel económico ni militar aunque sí es un país europeo que cuenta con muchos recursos.  Las potencias nucleares como China, India y Pakistán, por su parte, arrojan índice escándolosamente inferiores.

Si nos enfocamos en los países de América Latina de habla hispana y Brazil, el índice de desarrollo humano arroja los siguientes resultados:

Nivel de desarrollo humano alto:

1. Argentina ( a nivel mundial – 38)

2. Chile (40)

3. Uruguay (46)

4. Costa Rica (48)

5. Cuba (51)

6. México (52)

7. Panamá (62)

8. Brazil (70)

Nivel de desarrollo huma mediano:

9. Venezuela ( a nivel mundial – 74)

10. Colombia (75)

11. República Dominicana (79)

12. Perú (87)

13. Ecuador (89)

14. Paraguay (95)

15. El Salvador (103)

16. Nicaragua (110)

17. Honduras (115)

18. Bolivia (117)

19. Guatemala (118)

Es decir, todos los países de América Latina de habla hispana y Brazil caben en las categorías de alto o mediano nivel de desarrollo humano. El más alto obviamente es Argentina y el país con menor índice de desarrollo humano es Guatemala. Sin embargo, en el mundo, Argentina está en el puesto 38, nueve puestos por debajo de Portugal, el país de menor desarrollo humano en Europa occidental que ocupa el 29avo. lugar.

Cuba, a pesar del bloqueo económico de Estados Unidos y el Período especial de los años 90, se encuentra muy por encima de todos los países centroamericanos y casi a la par de Costa Rica. En el quinto escaño entre los países latinoaméricanos, Cuba además ostenta un índice de desarrollo humano superior al de México, Panamá y Brazil.

La brecha entre Argentina y Brazil, las principales potencias del futbol en América Latina, es enorme. Brazil se encuentra 32 puestos más abajo que Argentina. En efecto, Brazil apenas logra ser catalogado como uno de los países con el más alto índice ya que en esta categoría se encuentra en el último lugar.

Si tomamos en cuenta a América Latina y el Caribe en su totalidad y sin diferenciación lingüistica, veremos que surgen algunos detalles interesantes. Por ejemplo, el país de mayor desarrollo humano en América Latina y el Caribe no es Argentina, sino que Barbados. Un país negro, como no. Belize, en 80avo. lugar (y negro también), registra un índice de desarrollo humano más alto que El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala, a pesar de que apenas hace veinte años Belize ni siquiera contaba con una universidad nacional.

¿Qué me llevó a urgar el índice de desarrollo humano? Al principio, la razón bue banal. Hace algún tiempo, asistí a una cena con varias personas de Centroamérica y América del Sur. No conocía bien a algunos de ellos y comencé a sentir cierta hostilildad de parte de uno de los asistentes. Parece que la química entre el y yo no cuajó. El tipo se puso a menospreciar lo que el llamó el bajo nivel educativo de mi país, El Salvador… y sí tenía cierta razón. Pero lo que más me molestó fue su tono, arrogante y desfachatado. Bien, pues resulta que el país del que proviene la susodicha persona está muy cerca al mío en el índice de desarrollo humano. Adivinen cual es…

Fuera de los pleitos de mala química en ocasiones sociales, el índice de desarrollo humano es una de aquellas joyitas que tienen la capacidad de hacer triza los nacionalismos aberrantes. Lo he usado para responder a algunas expresiones ultra-nacionalistas y xenofóbicas entre personas de mi propio país.  Sin embargo, el índice es un arma de doble filo.  Un colega irlandés, por ejemplo, se jactó del hecho que Irlanda ahora tiene un índice de desarrollo humano muy superior al de Inglaterra.

Para mí, el valor principal del índice es que nos sirve para tener una medida más o menos objetiva al respecto de lo mucho que nos falta avanzar y nos pone de manifiesto las desigualdades que existen en el mundo.

Hay que notar que el índice no incluye algunos factores importantes que afectan el desarrollo humano como la desigualdad salarial interna, las desigualdades de género, el respeto a los derechos humanos y las libertades políticas. Tampoco aborda factores relacionados con la emigración como el envío de remesas. Es claro que países como México, El Salvador, Honduras, y Guatemala tendrían índices de desarrollo humano inferiores a los que actualmente registran si no fuera por el envío masivo de remesas que generan sus emigrantes. En ese sentido, para evitar caer en comparaciones subjetivas es importante aclarar cuáles son los factores que mide el índice y cuáles no.

Para concluir, abajo incluyo la clasificación completa del PNUD de 2007-2008. Claro que también está disponible en línea

Nivel de desarrollo humano alto:

1. Iceland

2. Norway

3. Australia

4. Canada

5. Ireland

6. Sweden

7. Switzerland

8. Japan

9. Netherlands

10. France

11. Finland

12. United States

13. Spain

14. Denmark

15. Austria

16. United Kingdom

17. Belgium

18. Luxembourg

19. New Zealand

20. Italy

21. Hong Kong, China (SAR)

22. Germany

23. Israel

24. Greece

25. Singapore

26. Korea, Rep. of

27. Slovenia

28. Cyprus

29. Portugal

30. Brunei Darussalam

31. Barbados

32. Czech Republic

33. Kuwait

34. Malta

35. Qatar

36. Hungary

37. Poland

38. Argentina

39. United Arab Emirates

40. Chile

41. Bahrain

42. Slovakia

43. Lithuania

44. Estonia

45. Latvia

46. Uruguay

47. Croatia

48. Costa Rica

49. Bahamas

50. Seychelles

51. Cuba

52. Mexico

53. Bulgaria

54. Saint Kitts and Nevis

55. Tonga

56. Libyan Arab Jamahiriya

57. Antigua and Barbuda

58. Oman

59. Trinidad and Tobago

60. Romania

61. Saudi Arabia

62. Panama

63. Malaysia

64. Belarus

65. Mauritius

66. Bosnia and Herzegovina

67. Russian Federation

68. Albania

69. Macedonia, TFYR

70. Brazil

Nivel de desarrollo humano mediano:

71. Dominica

72. Saint Lucia

73. Kazakhstan

74. Venezuela, Rep. Bov.

75. Colombia

76. Ukraine

77. Samoa

78. Thailand

79. Dominican Republic

80. Belize

81. China

82. Grenada

83. Armenia

84. Turkey

85. Suriname

86. Jordan

87. Peru

88. Lebanon

89. Ecuador

90. Philippines

91. Tunisia

92. Saint Vincent and the Grenadines

93. Fiji

94. Iran, Islamic Rep. of

95. Paraguay

96. Georgia

97. Guyana

98. Azerbaijan

99. Sri Lanka

100. Maldives

101. Jamaica

102. Cape Verde

103. El Salvador

104. Algeria

105. Viet Nam

106. Occupied Palestinian Territories

107. Indonesia

108. Syrian Arab Republic

109. Turkmenistan

110. Nicaragua

111. Moldova

112. Egypt

113. Uzbekistan

114. Mongolia

115. Honduras

116. Kyrgyzstan

117. Bolivia

118. Guatemala

119. Gabon

120. Vanuatu

121. South Africa

122. Tajikistan

123. São Tomé and Principe

124. Botswana

125. Namibia

126. Morocco

127. Equatorial Guinea

128. India

129. Solomon Islands

130. Lao, People's Dem. Rep.

131. Cambodia

132. Myanmar

133. Bhutan

134. Comoros

135. Ghana

136. Pakistan

137. Mauritania

138. Lesotho

139. Congo

140. Bangladesh

141. Swaziland

142. Nepal

143. Madagascar

144. Cameroon

145. Papua New Guinea

146. Haiti

147. Sudan

148. Kenya

149. Djibouti

150. Timor-Leste

151. Zimbabwe

152. Togo

153. Yemen

154. Uganda

155. Gambia

Nivel de desarrollo humano bajo:

156. Senegal

157. Eritrea

158. Nigeria

159. Tanzania, U. Rep. of

160. Guinea

161. Rwanda

162. Angola

163. Benin

164. Malawi

165. Zambia

166. Côte d'Ivoire

167. Burundi

168. Congo, Dem. Rep.

169. Ethiopia

170. Chad

171. Central African Republic

172. Mozambique

173. Mali

174. Niger

175. Guinea-Bissau

176. Burkina Faso

177. Sierra Leone

©Carlos Parada 

Fuentes: 

Programa para de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Mapa de Vardion.

Empanadas chilenas de res vegetarianas (¡!)

Rellenoymasasmall_3 Desde hace algunos años he estado tratando de volcarme hacia el vegetarianismo.  Creo haberlo logrado en un 90%.  En esta época es más práctico ya que es más sencillo conseguir substitutos proteínicos como las "carnes" de "pollo" o de "res" elaboradas en su totalidad a base de la soya.   

Hoy decidí hacer unas empanadas chilenas para la cena con "carne de res" vegetariana que resultaron una delicia. 

Esta es la receta del relleno para diez empanadas:

-Una cucharada de aceite vegetal
-Una cebolla picada
-Dos dientes de ajo picados
-Sal y pimienta al gusto
-Tres tomates enlatados picados y su jugo
-Una taza de cilantro picado
-Una cucharada de salsa de soya
-Una libra de carne de soya (o si no lo soportan, puede ser una libra de carne de verdad)

Empanadasembadurnadassmall_2 En un sartén de unas 10 a 12 pulgadas de diámetro se calienta la cucharada de aceite y luego se sofríe la mezcla de cebolla y los ajos con la sal y pimienta durante unos cinco minutos. Luego se agregan los tomates, el jugo, el cilantro y la soya y se dejan fréir unos ocho minutos.  Después se mezcla bien la carne de soya y se fríe veinte minutos a fuego mediano.

Cuando el relleno este listo, se deja enfriar por lo menos una hora.

Para hacer la masa, hay que usar estos ingredientes:

-Tres tasas de harina
-Una cucharada de polvo de curry.  (Este ingrediente es opcional pero es importante si se quieren hacer empanadas jamaiquinas)
-Una cucharadita de sal
-Nueve cucharadas de aceite vegetal
-Dos huevos
-Media taza de agua

Salidasdelhornosmall En un tazón grande, mezclar bien la harina, la sal (y el curry, si se quiere) con el aceite. Aparte, en un tazón chico, combinar un huevo con el agua y revolverlo bien.  El agua con huevo se agrega poco a poco a la masa y se va mezclando hasta que quede una bola firme y consistente. La masa se cubre con una hoja de plástico o papel de cera y se deja enfriar una hora en la refrigeradora.

Para preparar las empanadas con su relleno, primero hay que embadurnar con aceite una una hoja de hornear de metal en donde se irán colocando las empandas antes de ponerlas en el horno. 

Luego se espolvorea una superficie limpia de la mesa con un poquito de harina, se coge una bolita de masa y se va extendiendo con las manos al principio y con un rodillo de madera después hasta formar una luna de unas seis a ocho pulgadas de diámetro.

Servidassmall_4 Después hay que colocar el relleno en medio de la tortilla de masa y envolverlo volteando la mitad de la tortilla hasta cubrir el relleno.  Para que las orillas queden niveladas se pueden cortar con un cuchillo y luego se voltean hacia el cuerpo de la empanada para que queden bien cerradas.  Normalmente, apreto las orillas con un tenedor para que cierren mejor y se vean más decoradas. 

Al terminar de armar cada una de las empanadas, se van colocando en la hoja de hornear.

El último paso es revolver el huevo que queda en un tazón chico y pasarlo con una brocha en la superficie de las empanadas para que doren en el horno.  Ah, y sí es buena idea hacerles uno o dos pequeños tajos con un cuchillo a las empanadas para que no revienten.

Finalmente, las empanadas se colocan en el horno calentado a 375 grados farenheit y se dejan hornear por treinta minutos. 

Esta noche las serví con arroz, frijoles, ensalada, salsa semi-picante y un cabernet sauvignon de California.  ¡Espléndido!

©Carlos Parada - texto y fotos

Lázaro o el bulto en la calle

Tacuazin En una noche lluviosa de enero volvíamos a casa en el carro con mi esposa.  Antes de dar la vuelta a la calle en donde se encuentra nuestra casa, sobre la calle que corre paralela a la línea férrea, se encontraba un bulto.  Era sin duda un animal muerto del tamaño de un gato grande o un perro pequeño.  Se veía entero.  Parecía que un carro lo había golpeado y lo había matado sin aplastarlo.  Bajé la velocidad y manejé con cuidado para no destriparlo y ensuciar nuestro no muy limpio Ford Taurus del 94 de color blanco condecorado con un un par de aplastones laterales y un retrovisor destartalado.

El animal me hizo pensar en esa mañana de diciembre en que escuché unos roces en la puerta del sótano que da al traspatio de la casa.  Me levanté de súbito y enarbolé un bate de béisbol que tenía escondido bajo la cama.    Con los ojos adormilados, me acerqué a la puerta sigilosamente y ahí aguardé en silencio.  Si es un ladrón, aquí le espera una buena zurra, pensé.  Oí los roces de nuevo y solté un batazo con todas mis fuerzas contra la puerta.  El ruido resonó por todo el vecindario y en ese momento me dí cuenta de que estaba teniendo una pesadilla de esas que delatan alguna paranoia o algún complejo de persecusión.  Al despertarme, me desalentó el saber que ni siquiera guardo un bate debajo de la cama. 

Hice un esfuerzo por dormirme y casi lo logré, cuando de repente comencé a escuchar de nuevo el rasgueo de la pesadilla.   Abrí los ojos y escuché con atención.   Los sonidos se repitieron y me acerqué a la puerta con cuidado.  Pensé en la falta que me hacía el bate, pero aún así me aventuré a estirar el cuello para lanzar un vistazo por la ventana de la puerta.  Ahí, en un acuario abandonado que una vez fue el hogar de unos pececillos dorados de mis hijas, se encontraba una enorme rata.   Era del tamaño de un gato o de uno de esos perros chicos.  Pensé en un chihuahua regordete.  Tenía la cola gruesa, larga y pelada – una extensión reptílica que inspiraba un tanto de terror.  Observe con mayor atención y me entró la idea de que ese animal era demasiado grande para ser rata y, en efecto, al verle la cara y las manitas rosadas que casi parecían humanas, me di cuenta que era una zarigüeya – un tacuacín como les decimos en El Salvador.  Y sí que era enorme.    Corrí hacia la mesa donde había dejado mi mochila y saqué la cámara digital.   A través del cristal de la puerta le tomé una foto.  Después abrí la puerta con cuidado y me acerqué para capturarla en mayor detalle a través del lente de la cámara.  La zarigüeya se asustó y salió corriendo hacia el patio.

Volví a la habitación y me puse la chaqueta.  Era diciembre y estaba frío, pero no tanto como es lo normal por ese tiempo.  La noche anterior había llovido y parece que la guarida del tacuacín se había mojado, lo cual habría obligado al marsupial a salir en búsqueda de un lugar seco y más tranquilo.  De ahí que se haya metido en el acuario que se encontraba entre un montón de macetas que ocupamos en la primavera para sembrar flores.    Salí al patio con la cámara y me di cuenta que la zarigüeya deambulaba bien campante por el pasto.  Me vio directamente a los ojos y trató de buscar una salida.  Trotó alrededor del garage pero quedó atrapada entre la pared y la cerca del traspatio. Decidió echarse para atrás hacia mi y ahí de frente aproveché para tomarle una película.  Zari  siguió avanzando y sentí que se me acercaba demasiado.  De nuevo, lamenté la falta del bate, pero creo que el animal se dio cuenta que estaba frente a una criatura más grande y optó por virar hacia la derecha.  Se marchó hacia los basureros en el patio y tras ellos encontró un agujero por donde se fugó rumbo al callejón.

Volví al sótano para ver las fotos y el corto en la cámara.  Me entró una gran curiosidad y me puse a buscar información sobre los tacuacines de esta región.  Me enteré de que su nombre científico es Didelphis virginiana. Son los únicos marsupiales de América del Norte y como tales tienen una bolsa en el torso en el que se abrigan sus críos al nacer.   Me fascinó el hecho de que ante el peligro entran en un estado de presunta catalepsia.  O sea que se hacen los muertos y cuando ya ha pasado el peligro se levantan bien tranquilos y se marchan como Lázaro en la Biblia.   

Pero lo que me resultó curioso es el sistema reproductivo de estos animalillos.  Los tacuacines tienen un espacio de vida de dos a cuatro años, lo cual es relativamente corto.  En otras palabras, llegan a la senectud de manera acelerada.  Por lo tanto, el sistema reproductivo es tal que dan a luz a una camada grande de cachorros, de los cuales sobreviven los que logran aferrarse a uno de los pezones en el saco de la madre.  Por lo general, solo unos doce de ellos logran realizar esta hazaña.  Sin embargo, lo más interesante es que los machos tienen doble pene (¡¡Whoopi!!!) Lo cual significa que la hembra tiene doble vagina (¡¡Doble whoopi!!)  Y doble matriz que es lo que significa el vocablo latín didelphis en el nombre científico.  Equipados con esos instrumentos, los tacuazines son verdaderas máquinas reproductoras con las cuales garantizan su supervivencia a pesar de su corta vida.  Es interesante ver a la zarigüeya madre cargada de críos.  Los chiquillos se le montan en la espalda y se sujetan enrollando las colitas al grueso y largo rabo pelado de la madre.  Nunca los he visto así en la vida real, pero sí en fotos.

La verdad es que me encariñe un poco con el tacuacín y me sentí orgulloso de que el medio ambiente en nuestros alrededores dé para que puedan sobrevir en el vecindario.  Creo que la cercanía a algunas zonas verdes y el acceso a los basureros del barrio les permiten sobrevivir bastante bien porque los que he visto por aquí parecen estar bien alimentados. 

Por eso me dió pesar pensar en el bulto de la calle.  Quise ir a recogerlo y hacerle un entierro digno, pero ugh... mi generosidad y admiración no dieron para tanto.  Me sentí mal, pero qué le vamos a hacer.  La culpa es una enfermedad que hay que evitar a todas costas.

Al siguiente día me levanté y lo primero que hice fue pensar en el bulto.  Rumbo al trabajo tendría que pasar por esa calle.  Pensé en una masa aplastada de pelos, huesos y tripas.  Los carros, sin duda, se habrían encargado de dejarlo bien planchado sobre el pavimento.  Decidí no caminar por esa calle, pero al salir no aguanté la tentación.  Antes de dar la vuelta a la esquina, me preparé para lo peor, como cuando uno se prepara para las escenas más sangrientas de una película de horror. 

Mi sorpresa fue que cuando llegué al lugar esperado, no había señales de ningún animal muerto.  No se veía ni un pelo. Estaba seguro que no había sido una alucinación.  Mi mujer también lo había visto y me hizo un comentario al respecto.  El servicio de salud pública de Washinton no es tan eficaz que en cuestión de horas hubieran pasado recogiendo el cadáver.  Esta es la capital del Imperio, pero el gobierno local no respeta tanto a sus muertos. 

En ese instante me di cuenta de lo obvio:  el tacuacín debió haber estado cruzando la calle.  Inesperadamente pasó un carro que hizo que el animal entrara en pánico y echara a andar  sus defensas.  Se hizo el muerto y ahí se quedó tirado.  Por suerte, los pocos carros que circulan por esa calle lo debieron de haber esquivado, como fue el caso con nosotros.  Al pasar el peligro, Lázaro se levantó y dio inicio a una nueva vida. 

Hace poco fui a Target, el almacén que acaba de abrir en Columbia Heights.  Fui al departamento de deportes y observé los bates de béisbol.  Recordé a Lázaro y decidí salir de la tienda con las manos vacías.

©Carlos Parada - texto, fotos y video