Hoy escuché el discurso del Premio Nobel de Bangladesh, Muhammad Yunus, en la conferencia de NAFSA: Associación de Educadores Internacionales en Los Angeles. Hace muchos años oí por primera vez sobre este pionero de los micro-préstamos y fundador del Banco Grameen de Bangladesh. La visión de un capitalismo social que transforme las vidas de la gente pobre a través de los préstamos chicos para desarrollar micro-empresas (y no a través de la caridad creadora de dependencia ) se ha convertido en una idea verdaderamente revolucionaria que ha tenido un impacto enorme a nivel internacional. Se trata de préstamos de menos de $100 dólares, especialmente, pero no exclusivamente, para mujeres pobres. Aunque los programas del Banco Grameen se desarrollaron en un país del tercer mundo, el micro-crédito como estrategia para combatir la pobreza se están poniendo en práctica en barrios arrasados por la pobreza de Estados Unidos en ciudades como Nueva York, Baltimore (Maryland), y Durham (Carolina del Norte).
Ha sido tan exitoso el impacto de los programas de Yunus que al preguntarnos que si la pobreza se encuentra dentro o fuera de la persona, la respuesta paraYunus es obvia. Para él es posible eliminar la pobreza si cambiamos la visión de un capitalismo maximador de ganancias por una visión capitalista que haga hincapié en la generosidad que coexiste con el egoísmo del ser humano. Yunus cree en un mundo en el que será posible ir a museos de la pobreza cuando esta sea cosa del pasado. De nosotros depende.
© Carlos Parada